PRODUCTOS FRESCOS, DE TEMPORADA Y DE PRODUCCIÓN ECOLÓGICA.
PRODUCTOS FRESCOS, directos del campo, con toda su frescura y recogidos en el momento óptimo de su maduración. Sin pasar por cámara y sin manipulaciones post-cosecha. Los valores nutricionales de cualquier producto menguan a medida que pasa el tiempo.
Por tanto, la frescura de un alimento es uno de los atributos más importante para que un producto obtenga un sabor auténtico que le asegure su singularidad.
PRODUCTOS DE TEMPORADA O ESTACIONALES, para que un producto sea fresco es esencial que sea de temporada, respetando el ciclo natural de la naturaleza. Sostenibilidad significa producir alimentos sin malgastar innecesariamente energía, ni los recursos finitos de la tierra y sin producir impactos medio-ambientales negativos que afecten la biodiversidad de la zona, se reciclan los nutrientes de las plantas y se protege la erosión del suelo así como también la conservación del agua. No se atenta contra la devastación que los métodos de la agricultura industrial está causando.
Son productos de nuestra zona, productos vinculados a una tierra identificable, productos de calidad diferenciada, sanos, portadores de sabores y de placeres. Productos que nos vinculan a una tierra y a una relación con el medio que ha perdurado a través del tiempo. En definitiva, productos que ayudarán a dinamizar una economía social maltrecha por el paso del tiempo.
Frente a la cultura de la comida industrial y rápida que estandariza y homogeniza los sabores y los gustos, se oponen los productos frescos y de temporada que buscan ofrecer el sabor auténtico y original del producto para que lo haga único. Solo estos productos pueden tener más nutrientes porque es menor el tiempo de espera entre el vendedor y el comprador. Pero también el consumo de estos productos minimiza el impacto de CO2 a la atmósfera.

Y , POR SUPUESTO, DE PRODUCCIÓN ECOLÓGICA. Los alimentos de producción ecológica son más sanos, seguros y saludables.
SANOS, por el método de producción en dónde no se utilizan ni abonos químicos, ni pesticidas, ni herbicidas, ni hormonas, ni organismos genéticamente modificados…
Pero también son más SEGUROS porque todo este método de producción esta avalado por un organismo oficial que lo controla. Solo la inspección, el control y la Certificación de los productos procedentes de la Agricultura Ecológica es una fase esencial e imprescindible para asegurar al consumidor la adquisición de un producto ecológico garantizado. Nuestra producción ecológica esta controlada por el COMITÉ D’AGRICULTURA ECOLÓGICA DE LA COMUNIDAD VALENCIANA (CAECV) nº CV -2160–P.
Pero los alimentos ecológicos no sólo son más sanos y seguros también son más SALUDABLES para nuestro organismo.
Según los datos extraídos de los estudios del grupo de investigación de Dolores Raigón, catedrática de Edafología y Química Agrícola de la Universidad de Valencia, mientras que los alimentos de la agricultura convencional contienen más agua, los alimentos de la agricultura ecológica contienen más antioxidantes, más proteínas, minerales y vitaminas, y menos agua, por esta razón saben mucho mejor. El zumo de naranja ecológico aporta casi 15 miligramos más de vitamina C por 100 gramos de zumo que el convencional.

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